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Comprar Vivienda o Invertir. La diferencia más de 100.000 €

Cuando estamos hablando de vivienda, por lo general, preferimos comprar en vez de alquilar, preferimos una hipoteca a 30 años con tal de ser propietarios que el pago de mensualidades y sentir que estamos tirando el dinero.

Las razones para pensar de esa forma normalmente son:
  • Alquilar es tirar el dinero (veremos con un ejemplo si realmente es así).
  • La vivienda nunca baja: algo que se ha demostrado en varias ocasiones que no es así. Concretamente, entre 1992-1996, los precios de la vivienda cayeron 15 % en términos reales, según la sociedad de tasación. Actualmente, nos encontramos en plena caída de precios de la vivienda en España.
  • Nunca se venderá por debajo de lo que compró: en momento como el actual, en el que la liquidez brilla por su ausencia, con una tasa de paro en aumento, puede haber casos que sea necesario vender por debajo del precio (otra cosa es que haya alguien dispuesto a comprar, si nadie quiere comprar es como si nuestra casa no valiera nada).
Aunque habrá tiempo de entrar más en profundidad con el tema de la vivienda, vamos a poner un caso que ha sido habitual en los tiempos del boom inmobiliario ( a partir de finales de 1990).

En 2004, una pareja joven, con trabajos estables los dos y con una vivienda ya en su poder (de la que están pagando hipoteca) decide ¿invertir? solicitando otra hipoteca porque según les han dicho la vivienda siempre sube y es mejor invertir en ladrillo que hacerlo en otro tipo de inversiones. Deciden comprar un piso en primera linea de playa de dos habitaciones por un importe de 220.000 €, para lo cual piden otra hipoteca (por esa época los bancos daban lo que fuera), como siempre calculamos un tipo de interés medio a lo largo de la vida del préstamo de 4,5% . El plan de amortización, lo podéis ver aquí.


Vamos a analizar el resultado de su inversión si mantienen la hipoteca durante los 30 años.

1. El resultado de la hipoteca sería el siguiente

Por lo tanto:
    • Gastos de compra vivienda (normalmente un 7% del importe): 15.400 €.
    • Intereses pagados al banco a lo largo de toda la hipoteca: 181.295 €
    • TOTAL: 196.695 €
Saben que van a pagar muchos intereses pero en realidad no se han parado a calcularlos. El pensamiento es claro: "con lo que se revaloriza la vivienda pagamos la hipoteca con creces, negocio redondo".

Esto quiere decir que la vivienda en la playa tiene que doblar casi su precio para recuperar la inversión. Parece mucho pero, en realidad basta con que la vivienda se revalorice todos los años de media un 2,15%.


Según la sociedad de tasación, la vivienda en España en los últimos 20 años se ha revalorizado de media un 171 %, esto en términos anuales equivale a poco más del 5 % anual.

Si suponemos, para ser más conservadores, una revalorización media en los próximos 30 años de un 4%, nuestra vivienda en la playa valdría 713.547 € pasado todo ese tiempo. Resultado:


2. Imaginaros que no compramos la vivienda y decidimos ahorrar el importe inicial (15.400 €) más ese mismo importe mensual que costaría la hipoteca (1.114,70 €). En la siguiente tabla aparecen las diferentes ganancias que conseguiríamos con diferentes rentabilidades estimadas:



No hemos tenido en cuenta la inflación, ni las deducciones fiscales (se han reducido o eliminado para compra de viviendas a partir del 1 de Enero de 2011).

Por lo tanto comprar una vivienda supone:
  1. Pedir prestado para invertir (lo que se conoce como apalancarse).
  2. Pagar gran cantidad de intereses.
  3. Invertir en vivienda no es un activo seguro, al igual que la bolsa o la renta fija, está sujeto a fluctuaciones.
  4. Invertir en un activo poco líquido. Una vivienda no se vende de un día para otro.
  5. No tener liquidez para afrontar otro tipo de inversiones.

    Cómprate un coche 5.500 € más barato

    ¿Quieres saber como ahorrarte 5.500 € como mínimo en la compra de tu nuevo coche?

    Basta hacer las cosas con sentido común. Sorprendentemente la mayoría de las personas que se compran un coche lo hacen pidiendo un préstamo. No tienen dinero para comprarselo pero, aún así, lo hacen.

    Juan y Marta tienen un coche (utilitario) con 7 años de antigüedad. Aunque el coche funciona bien y no les da ningún problema, tiene ya 150.000 Km, es pequeño y sienten la necesidad  (han tenido un niño) de cambiar a uno de gama media. Hasta aquí todo correcto, los coches hay que cambiarlos cada cierto tiempo y, además, tampoco van a derrochar mucho dinero porque han optado por un coche tipo Seat León o Ford Focus (15.000 € aproximadamente).

    El problema es que sólo tienen ahorrado 3.000 €  y es dinero que quieren reservar para emergencias que les puedan surgir a corto plazo. Por lo tanto, deciden pedir un préstamo de 14.500 € para comprarse el coche.

    A Marta se le da muy bien negociar con los bancos y ha conseguido un préstamo de 14.500 € para financiar la compra del coche. Como estamos en crisis y los préstamos se dan con cuenta gotas, el tipo de interés aplicado es del 8,50% anual y lo tienen que devolver en 6 años, eso sí no tiene ningún tipo de comisión de apertura ni de cancelación.

    La letra que les sale a pagar es de 257,79 € al mes, por lo que aunque estarán un poco ahogados, deciden quitarse ciertos gasto para poder comprarse el coche. Dentro de 6 años, el resultado será el siguiente:


    Conclusión el coche les habrá costado 18.560 €.

    4.060 € mas caro.

    Como hemos comentado los coches hay que renovarlos cada cierto tiempo. Pero vamos a suponer que Juan y Marta saben esto y 6 años antes deciden ir ahorrando 90 € cada uno todos los meses para comprarse ese coche dentro de 6 años. Para no complicarse la vida, ahorran esos 180 € en una cuenta corriente de alta remuneración. Aunque ahora mismo los tipos de interés están bajos, calculan que el tipo de interés medio anual será de 3,50% anual de media durante esos 6 años.
    Dentro de 6 años el resultado será el siguiente:


    De está forma, han ido ahorrando poco a poco para comprarse un nuevo coche. Al final, el ahorrar 180 € todos los meses les permite (con una rentabilidad media 3,5% anual) comprarse el coche que estaban deseando y lo que es mejor:

    1. Ganan casi 1.440 € de intereses durante esos 6 años.
    2. No pagan 4.063 € al banco ya que no tienen que pedir ningún préstamo.
    3. En vez de tener que ahorrar más de 250 € todos los meses devolviendo el préstamo, sólo tienen que ahorrar 180 € todos los meses, por lo que el esfuerzo es menor.
      AHORRAN MÁS DE 5.500 € CON MENOS ESFUERZO

      ¿No crees que merece la pena planificarse?

      ¡Rompe tu tarjeta de crédito!

      1. Si gastamos lo que ingresamos, nunca podremos tener un fondo ahorrado para emergencias.
      2. Si además, gastamos más de lo que ingresamos necesitaremos pedir dinero prestado para financiar ese exceso de gasto.
      3. Si esos gastos son recurrentes tendremos que devolver el dinero prestado en cada vez más pequeñas cantidades y a más largo plazo.

      En cada una de estas situaciones, el crear un fondo de dinero que nos permita ahorrar para imprevistos se puede hacer imposible.
      Por lo tanto, antes de crear un ahorro a corto plazo, tenemos que resolver nuestros problemas con las tarjetas de crédito.


      Si te encuentras en la situación (1), te recomiendo hacer una análisis detallado de tus gastos y diferenciar aquellos gastos que son indispensables (hipoteca, colegio de los niños, comida, suministros del hogar, etc...) de aquellos que no lo son. Solamente ajustando estos últimos, podremos empezar a ahorrar.

      Es cierto que no todos los meses vamos a gastar lo mismo y que habrá meses que los gastos superen ligeramente nuestros ingresos (2).El problema aquí es recurrir a lo fácil (la tarjeta de crédito) antes que crear un fondo de emergencias.

      El problema de las tarjetas de crédito es que tienen un efecto perverso en nuestras finanzas, ya que todo dinero que disponemos de nuestra tarjeta (a no ser que tengamos forma de pago a fin de mes) lo tendremos que devolver con sus correspondientes intereses (estos intereses varían dependiendo de la tarjeta y de los tipos de interés oficiales, pero suelen rondar el 20% TAE)

      Imaginemos una persona que tiene una tarjeta de crédito a la que debe 2400 € y paga 120 € todos los meses para cancelar esa deuda, a grandes rasgos, el cliente tardará más de 2 años en devolver el crédito y tendrá que pagar más de 500 € en concepto de intereses.

      ¿Serías capaz de crear un ahorro a corto plazo si te pagan 500 €? Pues este importe es lo que te ahorraría en el caso de que tuvieses ese ahorro y no tuvieses que recurrir a la tarjeta de crédito en las condiciones anteriores.

      ¿Te he convencido para romper tu tarjeta de crédito o, por lo menos, no tenerla a mano?

      AMM
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